sábado, 13 de noviembre de 2010

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Veo ya casi terminado mi trabajo y me detengo a pensar. Y es que son pocas las veces en que realmente llego a terminar algo, a cerrar un ciclo y darlo por olvidado en los eternos parajes del recuerdo y es que todo queda ahí, por alguna razón inherente todo vuelve para atormentarte, para enseñarte que no solo cometes errores si no que muchas más llegas a concretar alguna cualidad.

Me he dado cuenta en este último tiempo – y no sé bien por qué- que siempre he contado a lo largo de mi vida con una creciente tendencia al pesimismo, a ver el vaso medio vacío y no solo eso, si no que también a pensar que ha sido alguien que con una extraña y malvada obsesión hacia mí ha venido y se ha tomado toda el agua de mi vaso. ¿Por qué?, por dañarme, por hundirme. Pero la verdad es que la vida no es tan oscura, no comemos mierda porque si, no vivimos atormentados por nuestros miedos por la simple razón de que Dios o lo que se quiera atribuir en esta situación es malo. Vivimos atormentados por la irregularidad de nuestras obsesiones, de nuestro mundo interior, de nuestros sueños muchas veces hechos pesadillas. Pero qué es la vida sino un conjunto de sorpresas, ilusiones y esperanzas rotas.

Poco a poco he llegado a la conclusión de que somos más que todo esto, si, todo esto que podemos ver y tocar, sentir y entender. Poco a poco he llegado a entender el punto que Santo Tomás nos dijera en su premisa de que todo lo imaginable es posible. Pues por algo lo imaginamos, ¿no es cierto?, de alguna parte debió venir todo esto, aun cuando muchas veces podríamos creer también que las cosas que este personaje nos dijera no fueron más que para capturar adeptos a este “nuevo credo”. De igual forma, la maraña de ideas en mi cabeza se va ordenando.

Creo fehacientemente en la vida, en los sueños y en las vagas ideas e ilusiones que nos encontramos a lo largo de cada día, la pregunta es; ¿nos hacemos las preguntas correctas?, puede sonar un poco ilógico todo esto, sin camino, sin dirección, pero es que acaso ¿no se trata de eso?. A fin de cuentas hay que entender que la vida es como un juego de niños, se va armando durante el camino, casi como una improvisación teatral. Forjamos nuestro futuro a sabiendas de que no llegará nunca y eso nos desespera aun más, sobre todo en las sociedades occidentales; en la calle nos gritamos, nos empujamos, vivimos violenta y negativamente, sin una pasión clara solo enfocados en el futuro que nunca llegará, pero que siempre nos pesa.

Me gustaría creer que he llevado una vida consecuente con mis creencias, con mis deseos, pero hoy real y finalmente logro darme cuenta de la prisa con que iba, de la prisa y las ganas de llegar que tenia, no era más que uno de la pandilla, he tropezado constantemente, como esos hombres de negocio que corren desesperados por ganar más dinero, por acumular – Ganar, Ganar, Ganar!! - , esta carrera absurda sin goce que nos impide ver lo hermoso de los detalles, lo emocionante que es la banalidad continua de sentirnos vivos.

Lo mejor de todo es que mañana nunca llegará y tendremos la oferta de comenzar tranquilos cada amanecer, reinventarnos y tal vez poder llegar a entender de qué se trata todo esto, quizás, espero; algún día lo pueda ver. Encontrar una verdad propia, única.

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