Definitivamente das lastima. ¡MIRATE!, por favor comprende que tus deseos te llevan a la ruina, que tus mentiras te ensartan en un viaje sin retorno y que tus bajezas…. Bueno, de tus bajezas mejor no hablar, porque terminaría soñando que termino de enumerarlas y que sin conocerte he llegado a entenderte. En definitiva eres un rey, ¡sí! Un grandioso rey, que llega desde lejos para desmentir la alegría del buen vivir.
¡JA! , Cómo te encontré no lo recuerdo, cómo te vi, menos. Pero creo que fue un momento de diversión el que choco las vidas de dos seres extraños y completamente diferentes, me das pena tu, el , ella, y si, por qué no, yo también. Y es que cuando comencé a escribir estas líneas realmente no sabía que pasaba por mi mente, que motor guiaba mis palabras y ahora comprendo lo incomprensible, lo irracionalmente básico que un chico de primer año entendería con solo una hojeada y es que si, somos básicos, somos seres afables confundidos con la vida, que para unas cosas nos jactamos de ser ociosos visitadores de nuestro propio ombligo y para otra fehacientes activistas juzgando las acciones y decidiendo los que aceres del otro.
Me confunde un poco la realidad, me lleva a preguntarme tantas cosas, a luchar por la mentira, porque es mejor así, porque es más sano así, porque es preferible decirle a una mujer agonizante de cáncer que lo que tiene pasará con un pequeño tratamiento, y es mejor aun ocultar la diversión en publicar los errores ajenos. Me das lastima porque participas en eso, porque cada día te sientas a mirar los programas de farándula y entablas discusiones absurdas sobre la vida ajena y la sientes propia. Juzgas, lloras e incluso te sientes directamente traicionado, pero amigo mío; te cuento que es todo una farsa, que debes despertar ya de esta letanía idiotizada que te lleva a no hacer nada, a sentirte ajeno a tu propia vida y a tus propios errores, te hace sentir orgullo de tu cinismo admirado socialmente, porque si, eres admirado, eres reconocido y sientes un orgullo odioso que te lleva a ser quien eres: un cerdo más dispuesto a venderse por comida, a regalar su carne por satisfacción, a entregarse al mejor postor.
Mírate bien, que das asco, que no importa cuánto luches por tu posición, mas seguirás siendo un piojo que resucitado por la vida se ha puesto frente a frente con sus miedos, con sus dolores. Dolores que de una u otra forma terminarás presentando como una virtud, como una coraza llena de asquerosidades, por favor busca un espejo, que se quiebra el caparazón y ves tus grietas tal cual son. Solo ahí podrás… quien sabe que harás y aun cuando siento un rechazo comprensible hacia ti, te deseo lo mejor; espero descubras tu falaz pudor.
martes, 18 de mayo de 2010
¡Tu!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 ...:
Publicar un comentario en la entrada